Cómo bajar la potencia contratada y empezar a pagar menos

La potencia contratada es uno de los conceptos más importantes de tu factura… y también uno de los más ignorados. Lo estás pagando todos los días, consumas o no electricidad. No depende de si enciendes una bombilla o tienes todo apagado: es un coste fijo diario que no para.

El problema es que la mayoría de hogares y negocios tienen más potencia de la que necesitan. Cuando se instala la luz por primera vez, o cuando llega un nuevo inquilino, nadie revisa si la potencia es la adecuada. Resultado: dinero perdido cada mes sin darse cuenta.

Dato clave: Bajar la potencia contratada puede reducir tu factura entre 50€ y 150€ al año sin cambiar en absoluto tu consumo eléctrico. Es el ajuste con mejor relación coste-beneficio de toda la factura.

Qué vas a aprender en esta guía

  • Qué es exactamente la potencia contratada y por qué importa tanto
  • Cómo saber si tienes más de la que necesitas
  • Cuánta potencia necesitas según tu tipo de vivienda o negocio
  • Cómo solicitar el cambio paso a paso
  • Cuánto cuesta y qué riesgos tiene bajarla

Qué es la potencia contratada

La potencia contratada es la cantidad máxima de electricidad que puedes usar al mismo tiempo en tu hogar o negocio. Se mide en kilovatios (kW) y determina cuántos aparatos puedes tener encendidos a la vez sin que salte el ICP (el interruptor de control de potencia, lo que popularmente se llama «los plomos»).

Se paga como un coste fijo diario incluido en el término de potencia de tu factura, independientemente de lo que consumas. Si no enciendes nada en todo el mes, el término de potencia se sigue cobrando igual.

Término de potencia

Es la parte de la factura que cobra la potencia disponible. Se calcula multiplicando los kW contratados × el precio del kW/día × los días del periodo. Puede suponer entre el 25% y el 40% del total de la factura.

Término de energía

Es la parte variable que depende de lo que consumes. Solo se paga por los kWh que usas. Optimizar la potencia no afecta en nada a este término ni a la calidad del suministro.

Ejemplo práctico: Con una potencia de 5,75 kW y un precio de 0,115 €/kW·día, el término de potencia supone unos 241€ al año. Bajando a 3,45 kW, ese coste se reduce a unos 145€ — un ahorro de ~96€ al año solo por este ajuste.

Cómo saber si tienes demasiada potencia

Estas son las señales claras de que estás pagando por más potencia de la que realmente necesitas:

  • El ICP (los plomos) no te salta nunca, ni cuando tienes varios aparatos encendidos a la vez
  • No sabes exactamente qué potencia tienes contratada ahora mismo
  • Tienes más de 4,6 kW en casa sin cocina de inducción ni bomba de calor ni vehículo eléctrico
  • Llevas años con el mismo contrato y nunca lo has revisado
  • Heredaste el contrato del anterior propietario o inquilino sin revisarlo

En empresas, el problema suele ser aún mayor: se contratan potencias sobredimensionadas «por si acaso» para evitar cortes que en la práctica nunca ocurren. En tarifas 3.0TD (más de 15 kW), revisar los seis periodos de potencia puede suponer ahorros mucho más significativos.

Cómo ver tu potencia actual: Aparece en la primera página de tu factura, en el apartado «Datos del contrato» o «Datos del suministro», junto al CUPS. Habitualmente se expresa en kW con un decimal (p.ej. 4,6 kW o 5,75 kW).

Cuánta potencia necesitas realmente

La potencia necesaria depende de los aparatos que uses simultáneamente. La clave es pensar en el peor caso: ¿qué tendrías encendido al mismo tiempo en el momento de mayor consumo? Esa suma aproximada es la potencia mínima que necesitas.

En viviendas: potencias de referencia

1

3,45 kW — uso básico

Adecuada para personas solas o parejas sin electrodomésticos de alto consumo. Suficiente si no tienes horno, lavadora y microondas encendidos a la vez. La opción más económica en término de potencia.

2

4,6 kW — uso medio (la más habitual)

La potencia más equilibrada para hogares estándar con familia. Permite usar lavadora, lavavajillas, microondas y televisión simultáneamente sin problemas. Suficiente para la mayoría de viviendas.

3

5,75 kW o más — uso intensivo

Necesaria si tienes cocina de inducción, bomba de calor, termo eléctrico o cargador de vehículo eléctrico. También para viviendas grandes con varias personas usando electrodomésticos a la vez.

En empresas y negocios

Depende completamente del tipo de actividad y los equipos instalados. La forma correcta de calcularlo es sumar la potencia nominal de todos los equipos que podrían funcionar simultáneamente y aplicar un factor de simultaneidad realista. En tarifas 3.0TD, hay que optimizar los seis periodos de potencia (P1 a P6) de forma independiente.

Importante: Bajar la potencia no reduce el consumo ni la calidad del suministro. Solo reduce el coste fijo diario que pagas por tener la electricidad disponible. Si calculas bien, el único efecto es pagar menos.

Cómo bajar la potencia contratada paso a paso

1

Revisa tu potencia actual en la factura

Localiza el CUPS y los datos del contrato en tu factura. Ahí verás la potencia contratada en kW. Si tienes tarifa con discriminación horaria o eres empresa con 3.0TD, verás varios valores de potencia (uno por periodo).

2

Analiza tu consumo real simultáneo

Haz una lista de los aparatos que podrías tener encendidos al mismo tiempo en el momento de mayor actividad. Suma sus potencias nominales (normalmente en la etiqueta o en el manual). Ese total es la potencia mínima que necesitas.

3

Elige la nueva potencia

Las potencias disponibles en tarifas domésticas (2.0TD) son: 1,15 / 1,73 / 2,30 / 3,45 / 4,60 / 5,75 / 6,90 / 8,05 / 9,20 / 10,35 kW. Elige la inmediatamente superior a tu consumo simultáneo calculado. Añade un pequeño margen de seguridad.

4

Solicita el cambio a tu comercializadora

Llama al teléfono de atención al cliente de tu comercializadora o tramítalo por su área de clientes online. Indica el CUPS y la nueva potencia que quieres. Ellos lo tramitan con el distribuidor de red.

5

Espera la confirmación y comprueba la factura

El cambio se aplica normalmente en 5–15 días hábiles. En algunos casos requiere visita del técnico del distribuidor para ajustar el ICP. Verifica en la siguiente factura que la nueva potencia aparece correctamente y que el término de potencia ha bajado.

Cuánto cuesta bajar la potencia

Bajar la potencia tiene un coste regulado establecido por el gobierno, que varía según si es necesaria visita técnica o no. En la mayoría de casos domésticos, el coste total del trámite es inferior a 15€.

Este es un pago único al distribuidor de red. Con un ahorro mensual de entre 4€ y 12€ según el ajuste realizado, el coste del trámite se amortiza en pocas semanas.

Sin visita técnica

Si el ICP ya está calibrado para la nueva potencia o el contador es inteligente (telegestión), el cambio se hace de forma remota. Coste mínimo o nulo según el distribuidor.

Con visita técnica

Si es necesario cambiar o recalibrar el ICP físicamente, hay un coste de desplazamiento del técnico del distribuidor. En hogares, suele estar entre 9€ y 15€ incluyendo IVA.

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Riesgos de bajar demasiado la potencia

El único riesgo real de bajar la potencia es quedarte corto: si intentas usar más potencia de la contratada al mismo tiempo, el ICP saltará y se cortará el suministro temporalmente. No es peligroso para los aparatos ni para la instalación — simplemente hay que ir al cuadro eléctrico y volver a subir el interruptor.

Si esto ocurre con frecuencia, es señal de que has bajado demasiado y necesitas subir un escalón. El proceso de vuelta a subir también tiene un coste regulado similar al de la bajada.

Cómo minimizar el riesgo

  • Calcula bien la potencia simultánea máxima antes de pedir el cambio
  • Añade un margen del 10–15% sobre la suma de aparatos simultáneos
  • Si tienes dudas, baja un solo escalón primero (p.ej. de 5,75 a 4,6 kW) y observa durante un mes
  • Aprovecha el cambio para revisar también si puedes optimizar los hábitos de uso simultáneo

Errores más comunes al gestionar la potencia

1

No revisar la potencia nunca

La mayoría de personas contrata una vez y no vuelve a mirar la potencia en años. Las necesidades del hogar cambian — hijos que se van, electrodomésticos que se sustituyen por modelos más eficientes, cambio de sistema de calefacción — y la potencia raramente se ajusta a esos cambios.

2

Mantener la potencia del anterior propietario o inquilino

Al mudarse a una vivienda nueva, es muy habitual heredar el contrato anterior sin revisarlo. Si el anterior habitante tenía necesidades diferentes (más personas, equipos distintos, negocio en casa), la potencia puede estar muy sobredimensionada para el nuevo uso.

3

Mantener potencia alta por miedo a quedarse corto

El miedo a que salten los plomos lleva a mucha gente a contratar más potencia de la necesaria «por si acaso». Si llevas meses o años sin que salte el ICP en ningún momento del día, ese miedo no tiene base real y estás pagando de más innecesariamente.

Conclusión: el ahorro más fácil de tu factura

Bajar la potencia contratada es una de las formas más rápidas y sencillas de reducir tu factura sin cambiar hábitos, sin pasar frío y sin renunciar a nada. Un trámite de menos de 15€ con una llamada telefónica que genera entre 50€ y 150€ de ahorro al año de forma permanente.

Si llevas tiempo sin revisar tu potencia contratada, es muy probable que estés pagando de más todos los meses. La única forma de saberlo con certeza es revisarlo.

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Preguntas frecuentes sobre bajar la potencia contratada

¿Cuánto cuesta bajar la potencia contratada? +

Bajar la potencia tiene un coste regulado inferior a 15€ en la mayoría de casos domésticos. Es un pago único al distribuidor de red que se amortiza en pocas semanas con el ahorro mensual que genera el ajuste. Si el contador es inteligente y no se necesita visita técnica, el coste puede ser mínimo o nulo.

¿Qué pasa si bajo demasiado la potencia? +

Si bajas demasiado la potencia, el ICP saltará cuando intentes usar varios aparatos al mismo tiempo. No es peligroso, pero es molesto. Si ocurre, puedes volver a subirla con otro trámite similar. Por eso conviene calcular bien antes de hacer el cambio y añadir un pequeño margen de seguridad.

¿Cuánta potencia necesito en mi vivienda? +

Para la mayoría de viviendas estándar, entre 3,45 kW y 4,6 kW es suficiente. Si tienes cocina de inducción, bomba de calor o cargador de vehículo eléctrico, necesitarás al menos 5,75 kW. La mejor forma de calcularlo es revisar qué aparatos usas simultáneamente y sumar sus potencias nominales.

¿Cuánto tiempo tarda en aplicarse el cambio de potencia? +

El cambio de potencia se aplica normalmente en un plazo de entre 5 y 15 días hábiles desde la solicitud. En algunos casos puede requerir visita del técnico del distribuidor para ajustar el ICP físicamente, especialmente en bajadas significativas.

¿Puedo bajar la potencia sin cambiar de comercializadora? +

Sí. El cambio de potencia se solicita a tu comercializadora actual y ellos lo tramitan con el distribuidor de red. No es necesario cambiar de compañía. Puedes solicitarlo por teléfono o a través del área de clientes online de tu comercializadora.